diciembre 01, 2010

JACK KEROUAC

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Enamórate de tu existencia.

Escribe para ti mismo, recogido, asombrado.

Súbitamente comprendí que todas las cosas sólo van y vienen, incluido cualquier sentimiento de tristeza, también se irá; triste hoy alegre mañana; sobrio hoy borracho mañana. ¿Por qué inquietarse tanto?

La única gente que me interesa es la que está loca: la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.

No pienses con palabras, es mejor que procures ver la imagen.

Lleva libretas secretas garabateadas y páginas salvajemente escritas a máquina, para tu propio placer. Mantente abierto y atento a todo, escuchando. Ama con locura tu propia vida. Lo que sientes encontrará su propia forma. Esfuérzate por describir el oleaje que ya existe en tu mente. No tengas miedo ni vergüenza por la dignidad de tus experiencias, tu lenguaje o tus conocimientos. Escribe para que el mundo lea y vea la imagen precisa que tienes de él. Creación salvaje, sin límite, pura, surgida de las profundidades, en lo posible, alucinada. Eres un genio, siempre.

Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.

No habrá límites en nuestro futuro si no limitamos a nuestra gente.

Las grandes cosas no se llevan a cabo por aquellos que ceden a las tendencias y las modas y la opinión popular.

El mejor maestro es la experiencia y no a través del punto de vista distorsionado de alguien.

No utilices el teléfono. Las personas nunca están listas para responder a él. Utiliza la poesía.

La página es larga, blanca y está llena de verdad. Cuando estoy con ella, probablemente se vuelve larga, llena y vacía con palabras.

No me toques, estoy lleno de serpientes.

Encontrar el Nirvana es como hallar el silencio.

Me sorprendió, como siempre, lo fácil que era el acto de dejar, y lo bien que sentaba. El mundo de repente rico de posibilidades.

No hay nada detrás de mí, todo está delante mío, como siempre ocurre así en el camino.

Me siento culpable por ser un miembro de la raza humana.

Vi que mi vida era una gran página en blanco brillante y que podía hacer lo que quisiera.

Es sólo a través de la forma que podemos darnos cuenta del vacío.

Sé que un día voy a encontrar las palabras adecuadas, y que será sencillo.

Si tienes algo que decir, dilo.

Se aceptan quejas, reclamaciones y críticas constructivas. Tarjetas, no.